Detrás del deseo o no de ser creativas y fértiles, hay historias que van más allá de lo que entendemos de forma consciente.
Nuestra mente y nuestro cuerpo funcionan en relación de lo que sucede afuera, en nuestro entorno, y es a partir de aquí que se condiciona lo que pasa dentro nuestro, a nivel emocional y físico.
No podemos desconectar el Ser de su entorno, y nunca es un “sólo porque si” lo que sucede en nuestro cuerpo y en nuestras decisiones sobre el.
Querer dar vida a alguien o algo está definitivamente condicionado por nuestra biografía, y nuestro transgeneracional.
Si la experiencia con nuestros padres fue traumática, si desde lo vivido construimos la idea que ser hijas o madres es duro, esto contribuirá en querer o no dar vida, y que nuestro cuerpo esté listo para hacerlo.
Y también impactará en nuestro poder creativo y abundante, en esa energía que nos hace Diosas únicas creadoras de universos, porque dicho poder fue aplacado por dolores conscientes, inconscientes y ancestrales.
Date un chance de revisar estos temas de fertilidad creativa, para despertar y re-conectar con esos dones que te hacen creadora de universos.
Las constelaciones familiares son una terapia ideal para hacerlo.